La música es algo que todo el mundo necesita, si nos paramos a pesar nos daremos cuenta de que todo nuestro mundo está rodeado de música, toda rutina incluye algo de música y si le apuramos es un buen estimulante en los momentos de baja autoestima. La televisión, sus programas, series e informativos están acompañados y apoyados en la música, ya que es uno de los principales medio de comunicación, la música es capaz de esperar alegría, tristeza, emoción, desesperación…la radio cuando estamos en el coche para ir hacia el trabajo o la escuela, o los mp3 plagados de nuestras canciones favoritas nos entretienen y nos hacen ameno el trayecto solitario hasta nuestros lugares de trabajo y así mismo hasta que llegamos de vuelta a nuestras casas, un mal día se puede solucionar con tu canción favorita. La música también es fundamento imprescindible para las películas, que mediante sus bandas sonaras son capaces de transmitirte la sensación que ellos cierta parte de la película requiere, así mismo la música nos da alegría, y sin ella nuestra vida sería muy aburrida.
La música para los bebes. Varios estudios han demostrado el poder que tiene la música sobre los futuros recién nacidos. También aseguran que los bebés recuerdan las melodías que han escuchado dentro del vientre materno, al menos durante el primer año, y asocian la melodía con un periodo de paz y tranquilidad. Se conoce que a partir de la semana 20 de embarazo, el bebé es capaz de oír, por eso también se recomienda hablarle, pues aunque no entienda el significado de las palabras, capta el tono, la musicalidad y la intención de las frases como un reflejo de las emociones, este sonido familiar actúa como una referencia tranquilizadora. La música es uno de los mejores canales para conectar con nuestro bebé, no importa el estilo de música que escuchemos, puede ser clásica, pop… lo importante es que nos guste y nos haga sentir bien. Todavía está por saber, si la música estimula la inteligencia del bebé, o si determinado tipo de música hará que en el futuro bebé tenga predilección por ella o le proporcione alguna habilidad musical. Lo que sí que debemos aprovechar es el potencial comunicativo que nos ofrece y dedicar un tiempo al día a escuchar música, dejarnos llevar por movimientos suaves de nuestro cuerpo cuando la escuchemos, tararear las canciones o cantarlas ayudará a que el bebé perciba nuestro estado de ánimo y se contagie. No importa la calidad de nuestra voz, sino la emoción que contiene. La influencia de la música es conocida desde tiempos inmemorables, la música tiene un gran poder, ya que brinda una grata experiencia de aprendizaje, estimula la imaginación y creatividad en los niños. Además, crea vínculos entre padres e hijos según los ritmos y sonidos que se generan en el ambiente. El gusto entre padres e hijos mientras comparten momentos musicales refuerza sus lazos. Ese lazo le servirá para las relaciones que el niño mantendrá durante toda su vida.
Podemos encontrar música en todas partes: en el sonido del viento, en un zapateo, en la lluvia, pero lograr el vínculo con el bebé de forma musical se da naturalmente. Cuando los padres hablan a sus bebés, adaptan la voz para hacerla más musical. Al responder el bebé forma una especie de dúo, afianzando la confianza entre ambas partes. La música juega un papel muy importante en el establecimiento de rutinas. Cantarle la misma canción todas las noches a la hora de irse a dormir se convierte en parte de la transición entre estar despierto y dormir. Mientras se expresan, los niños pueden desahogar su enojo, demostrar alegría y otros estados de ánimos. También los padres, al compartir la música con sus hijos, les ayudan a tranquilizarse. De esta manera tienen la oportunidad de conectarse con sus sentimientos. Comparten momentos de felicidad y alegría.
Algunas ideas de interés: El efecto Mozart, música para bebés y niños. Estudios científicos han demostrado que la música de Mozart tiene influencia en el comportamiento de los bebés, proporcionándoles mayor desarrollo intelectual y creativo. El músico y maestro Don Campbell, ha seleccionado algunas de las mejores composiciones de Mozart para estimular las mentes de bebés y niños, además de proporcionar un ambiente de paz y tranquilidad. Como ya hablamos la estimulación musical surte efecto desde la semana 20 de gestación, por lo que también lo recomiendan para las embarazadas. Existen varios cd’s de El efecto Mozart para las distintas etapas en las que se encuentra el niño, incluso en el embarazo. Las obras musicales de cada disco han sido cuidadosamente elegidas por el autor, para que los tempos, tonalidades y textura de la música, varíen con cada selección, brindando una experiencia enriquecedora y educativa a niños de todas las edades.
La música es mucho para mi.
La música es algo que todo el mundo necesita, si nos paramos a pesar nos daremos cuenta de que todo nuestro mundo está rodeado de música, toda rutina incluye algo de música y si le apuramos es un buen estimulante en los momentos de baja autoestima. La televisión, sus programas, series e informativos están acompañados y apoyados en la música, ya que es uno de los principales medio de comunicación, la música es capaz de esperar alegría, tristeza, emoción, desesperación…la radio cuando estamos en el coche para ir hacia el trabajo o la escuela, o los mp3 plagados de nuestras canciones favoritas nos entretienen y nos hacen ameno el trayecto solitario hasta nuestros lugares de trabajo y así mismo hasta que llegamos de vuelta a nuestras casas, un mal día se puede solucionar con tu canción favorita. La música también es fundamento imprescindible para las películas, que mediante sus bandas sonaras son capaces de transmitirte la sensación que ellos cierta parte de la película requiere, así mismo la música nos da alegría, y sin ella nuestra vida sería muy aburrida.
La música para los bebes.
Varios estudios han demostrado el poder que tiene la música sobre los futuros recién nacidos. También aseguran que los bebés recuerdan las melodías que han escuchado dentro del vientre materno, al menos durante el primer año, y asocian la melodía con un periodo de paz y tranquilidad.
Se conoce que a partir de la semana 20 de embarazo, el bebé es capaz de oír, por eso también se recomienda hablarle, pues aunque no entienda el significado de las palabras, capta el tono, la musicalidad y la intención de las frases como un reflejo de las emociones, este sonido familiar actúa como una referencia tranquilizadora.
La música es uno de los mejores canales para conectar con nuestro bebé, no importa el estilo de música que escuchemos, puede ser clásica, pop… lo importante es que nos guste y nos haga sentir bien.
Todavía está por saber, si la música estimula la inteligencia del bebé, o si determinado tipo de música hará que en el futuro bebé tenga predilección por ella o le proporcione alguna habilidad musical.
Lo que sí que debemos aprovechar es el potencial comunicativo que nos ofrece y dedicar un tiempo al día a escuchar música, dejarnos llevar por movimientos suaves de nuestro cuerpo cuando la escuchemos, tararear las canciones o cantarlas ayudará a que el bebé perciba nuestro estado de ánimo y se contagie. No importa la calidad de nuestra voz, sino la emoción que contiene.
La influencia de la música es conocida desde tiempos inmemorables, la música tiene un gran poder, ya que brinda una grata experiencia de aprendizaje, estimula la imaginación y creatividad en los niños. Además, crea vínculos entre padres e hijos según los ritmos y sonidos que se generan en el ambiente. El gusto entre padres e hijos mientras comparten momentos musicales refuerza sus lazos. Ese lazo le servirá para las relaciones que el niño mantendrá durante toda su vida.
Podemos encontrar música en todas partes: en el sonido del viento, en un zapateo, en la lluvia, pero lograr el vínculo con el bebé de forma musical se da naturalmente. Cuando los padres hablan a sus bebés, adaptan la voz para hacerla más musical. Al responder el bebé forma una especie de dúo, afianzando la confianza entre ambas partes.
La música juega un papel muy importante en el establecimiento de rutinas. Cantarle la misma canción todas las noches a la hora de irse a dormir se convierte en parte de la transición entre estar despierto y dormir. Mientras se expresan, los niños pueden desahogar su enojo, demostrar alegría y otros estados de ánimos. También los padres, al compartir la música con sus hijos, les ayudan a tranquilizarse. De esta manera tienen la oportunidad de conectarse con sus sentimientos. Comparten momentos de felicidad y alegría.
Algunas ideas de interés: El efecto Mozart, música para bebés y niños.
Estudios científicos han demostrado que la música de Mozart tiene influencia en el comportamiento de los bebés, proporcionándoles mayor desarrollo intelectual y creativo.
El músico y maestro Don Campbell, ha seleccionado algunas de las mejores composiciones de Mozart para estimular las mentes de bebés y niños, además de proporcionar un ambiente de paz y tranquilidad.
Como ya hablamos la estimulación musical surte efecto desde la semana 20 de gestación, por lo que también lo recomiendan para las embarazadas.
Existen varios cd’s de El efecto Mozart para las distintas etapas en las que se encuentra el niño, incluso en el embarazo.
Las obras musicales de cada disco han sido cuidadosamente elegidas por el autor, para que los tempos, tonalidades y textura de la música, varíen con cada selección, brindando una experiencia enriquecedora y educativa a niños de todas las edades.